Poema con hipervínculo

No sé si sueño con bailar o bailo.
Alguien dejó este poema sobre mi mesa
para que yo creyera escribirlo; ¿Sabes
lo que es querer estirar de su primer verso
hasta arrancarlo; sabes lo que es suspirar contra el destino
cansado de luchar,
y cansado de rendirse? Sin embargo
hoy ni me canso ni lucho ni me rindo: sólo
bailo.
Y cuando la Luna
sacuda sus máculas sobre los capós de los coches
y se incendie la memoria con esta melodía que ahora me atrapa
– aunque ruja la nada, aunque de los brocales de no sé qué minas
sean escupidas las flechas  que sitiaron mi pueblo mis raíces y mi esperanza;
hasta que pueda decir qué bello es el silencio cuando no hay remordimientos -; sólo
diré:
ven, baila.
Y leo este poema que alguien dejó en mi mesa, y veo
cómo se extienden sus versos hasta llegar al final de la página;
y sigo… y bailo
en el borde afilado del papel que paso.
Mis hombros me insuflan la vida
– o la vida de este cuerpo que alguien dejó sobre una silla
frente a un poema sobre una mesa
para que creyera escribirlo -.
Y bailo
y la música me mece
y me pesan los párpados
y me acomodo a cada nota
sin perder de vista esta libreta.
Y no sé nada, sólo
que una voz rota que todo lo inunda
se ha quedado con mi casa
sin pagar un solo recibo de la hipoteca.

http://www.youtube.com/watch?v=d3sk_37W04c

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