Otoño en familia

 

Caigo como una hoja en el vasto otoño
las tonalidades languidecen
y pesan detrás de los párpados:
Tantas
    tantas imágenes mortecinas
roen los tuétanos de mi osamenta
como el tiempo invisible que deshace una pieza de música.

Las mieles de su entrepierna
    cuántas vidas para olvidarlas.

Acaso cae una nota de la noche
las pesadillas son anecdóticas – sintomáticas -: perros
abriéndome el cuello
buscando la palabra que me redima (recorre
un escalofrío las sombras hasta morir en mi espalda);
un soldado nazi en un tranvía – bancos de madera -:
lo asalta la belleza y tira su pistola: y llora
y despierto llorando.

Busco un sendero en la ceniza
que me lleve a la mañana
y ahí está mi familia para abrazarme
para decirme
    sin decir nada
        todo pasa.

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