como la espuma en las oquedades del silencio

Déjame ir, que me vacíe
como la espuma en las oquedades del silencio,
en los azules y púrpuras – cielo:
irremediable cielo.

Estoy
frente a ti: nunca
he existido – certidumbre
inexorable como el tiempo.

Soy
un espejo frente al tiempo – paso
con pasos lentos.
Llevo – y no digo tengo – un interrogante
en mi pecho: o un sinfín
de preguntas a la puerta de un sabio ciego.

Heridas, tantas
veces herido – llaga
que no cabe en un color: metal
que agoniza: que se quiebra
en la mortal mentira:
volcán, amor, ceniza.

Tantas
palabras como sumas
de tantas vidas – ¿Recuerdas
cómo buscaba tu espalda
o tu sombra ?– como una nube
vaciándose de agua: estertor,
más tiempo: pedía
más tiempo: tú yo, más tiempo: nace,
resucita, muere
en la tarde, al fondo: rojo,
como un silencio exhausto
en un día de agosto: polvo
que nace germina y que
apenas se conoce.

Extralimitación final para un silencio;
gramíneas, ojos, espuma.
Vuela
la tarde hacia su ocaso
hacia la luz que se vence
sobre su planta. Hermética y triste,
buscando un lugar donde guarecerse
del timbal de las pesadillas – martilleo
de la culpa en las sienes.

Oquedades, espuma:
Vientre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s